Nuevos enfoques en la elaboración de planes locales de cultura

En ICC Consultors tenemos muy presente el contexto cambiante en el que se mueven las políticas culturales e incorporamos todas estas nuevas perspectivas para ofrecer el mejor servicio en la elaboración de planes de desarrollo cultural local.

Los planes culturales afrontan hoy el reto de adaptarse a nuevas realidades sociales y a una ciudadanía con valores e intereses cambiantes. El ámbito local es el espacio idóneo para afrontar estos retos desde la cultura, tanto por las competencias existentes como por la proximidad con la ciudadanía. Entre los retos existentes, los cambios estructurales, los nuevos valores sociales y la evolución de las políticas culturales marcan el contexto actual.

Los cambios estructurales en el contexto de las políticas culturales

En cuanto a los cambios estructurales, destacamos cinco grandes ámbitos: el envejecimiento demográfico y su impacto en los servicios; la concentración urbana y la despoblación rural; el incremento de la diversidad cultural y social; la multidimensionalidad de la pobreza y la exclusión, con la cultura como riesgo pero también como palanca de inclusión; y la transformación digital, que incluye el impacto creciente de la inteligencia artificial.

Los nuevos valores sociales que debe integrar la política cultural local

En cuanto a los nuevos valores sociales, es necesario considerar la centralidad de la sostenibilidad más allá de la dimensión ambiental; el feminismo y la diversidad de género y familiar; la demanda de democracia participativa, que se traduce en cogestión y coprogramación cultural; la inclusión y la accesibilidad; la salud mental y el bienestar emocional, reforzados a raíz de la pandemia; y la preocupación por el catalán como elemento de cohesión social.

Derechos culturales y participación activa, el nuevo marco de la política cultural

En el ámbito de la evolución de las políticas culturales, emergen nuevas orientaciones: poner a las personas en el centro, con una mirada de derechos culturales; ampliar el concepto de consumo hacia el de participación cultural activa; dar valor a las intersecciones con la educación, la sostenibilidad, la salud, la inclusión, el género o el desarrollo local; y consolidar la coordinación interáreas, la planificación estratégica y las políticas basadas en evidencias.

Cómo integramos los cambios en la planificación cultural

Estos cambios no solo deben incorporarse en los contenidos de los planes, sino también en el proceso de elaboración, que debe actuar como un ejercicio de dinamización cultural y de legitimación social y política. Las metodologías deben ser accesibles e inclusivas, considerando la diversidad y evitando la autorreferencialidad del sector cultural. Es necesario fortalecer las redes de agentes, impulsar espacios de gobernanza y generar impacto ya durante el propio proceso.

Entre las técnicas clave destacamos:

  • El diseño de espacios participativos accesibles y diversos, a menudo en colaboración con entidades sociales o vecinales.
  • El uso de grupos de discusión que vayan más allá de la creación de relatos, reforzando los vínculos entre los agentes culturales.
  • La flexibilidad metodológica, evitando el “fetichismo” de las herramientas y priorizando los resultados prácticos.
  • La aplicación de técnicas de deliberación y canales digitales de participación, como cuestionarios o documentos compartidos.
  • La transparencia y la comunicación activa, a través de sitios web de apoyo y estrategias planificadas.
  • Un mejor aprovechamiento de los datos cuantitativos, con indicadores, cartografía y mapeo de actores y redes.

Estas herramientas nos permiten alinear los planes locales con los derechos culturales, los ODS y la Agenda 21 de la Cultura, pero siempre adaptándonos a cada realidad.

Las oportunidades de mejora pasan por reforzar los instrumentos participativos y los indicadores cuantitativos, con el objetivo de enriquecer los diagnósticos y mejorar la estrategia y la implementación.

En la fase de diagnóstico, mejoramos a partir del uso de indicadores sintéticos, el mapeo georreferenciado y la presentación visual de la información. En la exploración, es clave ampliar la cobertura de agentes (incluyendo asociaciones vecinales y profesionales de otros ámbitos) y adaptar las técnicas a cada perfil.

En la implementación, apostamos por asegurar la complicidad de los equipos municipales, diseñar modelos de seguimiento realistas y fortalecer el acompañamiento a la implementación como un nuevo servicio.

Finalmente, la comunicación del Plan es un ámbito estratégico a menudo olvidado. Recomendamos evitar el escenario de no comunicar, impulsar espacios web específicos y combinar acciones institucionales con la comunicación directa a los agentes culturales y a la ciudadanía. Planificar esta dimensión desde el inicio ayuda a legitimar el Plan y a reforzar su aplicación.

En conjunto, en los nuevos planes culturales locales buscamos combinar conocimiento estratégico, mirada social, rigor metodológico y capacidad de adaptación. En ICC Consultors integramos todas estas dimensiones para garantizar que los equipos y las organizaciones dispongan de instrumentos útiles, participativos y sostenibles para afrontar los retos culturales del presente y del futuro.

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